lunes, 2 de noviembre de 2015




"Ella no quería saber cómo se hacía algo sino por qué. Esto puede resultar embarazoso. Se pregunta el porqué de una serie de cosas y se termina sintiéndose muy desdichado. Lo mejor que podía pasarle a la pobre chica era morirse."

"Los años de la Universidad se acortan, la disciplina se relaja, la Filosofía, la Historia y el lenguaje se abandonan, el idioma y su pronunciación son gradualmente descuidados. Por último, casi completamente ignorados. La vida es inmediata, el empleo cuenta, el placer lo domina todo después del trabajo. ¿Por qué aprender algo, excepto apretar botones, enchufar conmutadores, encajar tornillos y tuercas?"


"Si no quieres que un hombre se sienta políticamente desgraciado, no le enseñes dos aspectos de una misma cuestión, para preocuparle; enséñale sólo uno. O, mejor aún, no le des ninguno. Haz que olvide que existe una cosa llamada guerra. Si el Gobierno es poco eficiente, excesivamente intelectual o aficionado a aumentar los impuestos, mejor es que sea todo eso que no que la gente se preocupe por ello.
Dale a la gente concursos que puedan ganar recordando la letra de las canciones más populares, o los nombres de las capitales del Estado o cuánto maíz produjo Iowa el año pasado. Atibórralo de datos no combustibles, lánzales encima tantos "hechos" que se sientan abrumados, pero totalmente al día en cuanto a información. Entonces tendrán la sensación de que piensan, tendrán la impresión de que se mueven sin moverse. Y serán felices, porque los hechos de esta naturaleza no cambian. No les des ninguna materia delicada como Filosofía o Sociología  para que empiecen a atar cabos. Por ese camino, se encuentra la melancolía. Cualquier hombre que pueda desmontar un mural de televisión y volver a armarlo luego, y, en la actualidad, la mayoría de los hombres  pueden hacerlo, es más feliz que cualquier otro que trate de medir, calibrar o sopesar el Universo, que no puede ser medido ni sopesado sin que un hombre se sienta bestial y solitario."


"No les hostigues ni te burles de ellos. Hasta hace muy poco, tú también has sido uno de esos hombres. Están tan confiados que siempre seguirá así. Pero no conseguirán escapar. Ellos no saben que esto no es más que un gigantesco y deslumbrante meteoro que deja una hermosa estela en el espacio, pero que algún día tendrá que producir un impacto. Ellos sólo ven el resplandor, la hermosa estela, lo mismo que veía usted."



"Teme usted cometer errores. No tema. De los errores, se puede sacar provecho. ¡Si cuando yo era joven arrojaba mi ignorancia a la cara de la gente! Me golpeaban con bastones. Pero cuando cumplí los cuarenta años mi romo instrumento había sacado una fina y aguzada punta. Si esconde usted su ignorancia, nadie le atacará y nunca llegará a aprender."

Fragmentos de Fahrenheit 451 - Ray Bradbury

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