lunes, 18 de mayo de 2015

#MeLoEncontréPorAhí


De tarde...
Esta mujer no quiere robarte el corazón.
No intenta cambiarte, ni que dejes de ser.
Esta mujer no quiere quitarte las alas,
pues tiene las suyas. No quiere tu tiempo, pues vive del propio. Esta mujer no busca competir contigo, ni ganar ninguna batalla. Esta mujer no quiere tus palabras llenando sus silencios, esta mujer no aspira ningún felices para siempre porque sabe que nada es eterno (salvo a veces la amistad). No quiere un palacio ni que llenes su vida de tesoros. Esta mujer quiere quererte y que te dejes querer, sin que esto implique poner el mundo a sus pies. Esta mujer ha abierto para ti un espacio en su corazón donde puedes entrar sin miedo y salir si te hace falta. Quiere acariciarte porque sabe que las caricias están llenas de bendiciones. Quiere besarte porque sabe que los besos apaciguan pesares. Quiere hacerte el amor, porque conoce la capacidad que tiene la piel de calmar angustias, de renovar, de revivir. Esta mujer quiere ver contigo las estrellas, caminar contigo de la mano sin que le debas nada, sin que te deba nada. Esta mujer que tienes al frente, sabe que tienes tu propia vida y que entiendes que tiene la suya; pero aún con tantas certezas, necesita a veces tu luz cuando nadie más puede detener el frío, necesita tu boca acallando sus pensamientos, necesita tu abrazo deteniendo su miedo. Y está ahí: en silencio sin otra intención de hacer el camino más feliz y mas simple.
Irma Cristina Cardona
2015

miércoles, 6 de mayo de 2015





“Al principio, todo es hermoso, incluso tú. No das crédito a estar tan enamorado. Durante un año, la vida no es más que una sucesión de soleadas mañanas. Te dedicas a escribir libros sobre esa cuestión. Te casas, lo antes posible. El segundo año, las cosas empiezan a cambiar. Te has vuelto más tierno. Hacéis el amor cada vez menos y consideráis que no es grave. Defendéis el matrimonio delante de vuestros amigos solteros, que ya no os reconocen. Tú mismo, sin ir más lejos, ¿estás realmente seguro de reconocerte cuando resistes la tentación de fijarte en las señoritas de ligeras ropas que iluminan la calle?
Pero el tercer año ya no resistes la tentación de fijarte en ellas. Sales cada vez más: eso te proporciona la excusa para no tener que follar. Pronto llega el momento en que ya no puedes soportar a tu esposa ni un segundo más, ya que te has enamorado de otra. El tercer año trae consigo una noticia buena y una noticia mala. La noticia buena: asqueada, tu mujer te abandona. La noticia mala: empiezas otro libro."


"El amor es una catástrofe espléndida: saber que te vas a estrellar contra una pared, y acelerar a pesar de todo: correr en pos de tu propio desastre con un sonrisa en los labios; esperar con curiosidad el momento en que todo se va al carajo. El amor es la única decepción programada, la única desgracia previsible que deseamos repetir."


"En realidad, la estadísticas hablan por sí solas: una pasión dura una media de 317.5 días (me pregunto qué diablos ocurre durante la última media jornada...) y, en París, dos parejas casadas de cada tres se divorcian en los tres años que siguen a la ceremonia"

"Un ciclo de tres niveles que duran un año cada uno, un triangulo tan sagrado como La Santísima Trinidad:
El primer año compran muebles.
El segundo año, se cambian los muebles de sitio.El tercer año, se reparten los muebles."


 "A los veinte años, creía saberlo todo de la vida. A los treinta me di cuenta de que no sabía nada. Acababa de dedicar diez años a aprender todo lo que, a partir de entonces, debería desaprender.
Todo era demasiado perfecto. Hay que desconfiar de los matrimonios ideales: les gusta demasiado ser guapos; se esfuerzan por sonreír, como si estuvieran promocionando una película nueva en el Festival de Cannes. Lo malo del matrimonio por amor es que arranca demasiado alto. Lo únicosorprendente que le puede ocurrir a una matrimonio por amor es un cataclismo. ¿Qué, si no? La vida se acabó. Ya estábamos en el Paraíso antes de haber vivido. Uno tendrá que quedarse hasta la muerte en la misma película perfecta, con el mismo reparto impecable. Es insoportable. Cuando uno lo tiene todo demasiado pronto, acaba deseando un desastre que lo libere. Una catástrofe para sentirse aliviado."


"Nuestra generación es demasiado superficial para el matrimonio. Casarnos es como ir al McDonal's. Luego, hacemos zapping. ¿Cómo íbamos a permanecer toda la vida con la misma persona en la sociedad del zapping generalizado? ¿En una época en que las estrellas, los políticos, las artes, los sexos, las religiones son intercambiables como nunca lo habían sido? ¿Por qué el seguimiento amoroso iba a ser la excepción a esta generalizada esquizofrenia?
El matrimonio es el caviar en todas las comidas: una indigestión de lo que adoráis hasta provocarnos náuseas. "Venga, toma un poco más, ¿verdad que sí? ¿No? ¿No quieres más? Pero si hasta hace poco te encantaba, ¿qué te ocurre? No seas malo, ¡venga!"


"Considera el sexo no una obligación sino un juego cuyas reglas deben conocerse antes de, eventualmente, modificarlas. No tiene ningún tabú, colecciona las fantasías, quiere explorarlo todos. Con ella recuperé treinta años de retraso. Me enseñó a acariciar. A las mujeres hay que acariciarlas con la punta de los dedos, rozarlas con la punta de la lengua.
Mientras que una historia de sexo puede convertirse en una historia de amor, pocas veces ocurre lo contrario."


"¿Por qué te resistes a disfrutar el momento presente en lugar de angustiarte por nuestro futuro? Cuanto más piensa uno más inteligente es, osea, más triste."


"La prueba definitiva es la piscina. Las personas se delatan frente a una piscina: la intelectual leerá debajo de su sombrero, una deportista organizará un partido de waterpolo, las narcisistas cuidarán su bronceado, las hipocondríacas se embadurnarán con protección total... Si, junto a una piscina, encuentras a una mujer que se niega a mojarse el pelo para no despeinarse, huye. Si se lanza de cabeza entre risas, lánzate tú también."


"La felicidad es algo tan monstruoso que, si no te mata, por lo menos exigirá que cometas algunos asesinatos."


"El libro de aquellos que no debería sufrirpor una separación que ellos mismos han provocadoy que, sin embargo experimentamos un dolor tanto más irreparable por cuanto saben que son los únicos culpables de haberlo provocado. Porque el amor no es únicamente: sufrir o hacer sufrir. También puede ser ambas cosas."


Fragmentos de "El amor dura tres años" de Frédéric Beigbeder.