lunes, 2 de noviembre de 2015





"No había secretos en Pueblo. Era una de las reglas que Líder había propuesto, y toda la gente había votado a favor. Todos los que habían llegado a Pueblo de otro lugar, todos los que no habían nacido allí, procedían de lugares donde se guardaban secretos. En ocasiones (no con mucha frecuencia, porque inevitablemente los entristecía) la gente describía sus lugares de origen: lugares con gobiernos crueles, duros castigos, pobreza desesperada o falsas comodidades.
Había muchos lugares así. En ocasiones, al escuchar las historias y recordar su propia infancia, Matty se asombraba. Al principio, tras encontrar el camino a Pueblo, había pensado que su brutal comienzo (sin padre, con una casucha por hogar y una madre hosca, derrotada, que los golpeaba a él y a su hermano hasta hacerlos sangrar) era poco común. Pero ahora sabía que había comunidades por todos lados, dispersas por el amplio paisaje del mundo conocido, en que la gente sufría. No siempre por golpes y hambre, como él, sino por ignorancia. Por no saber. Porque se les negaba el acceso al conocimiento.

Él creía en Líder y en su insistencia para que todos los ciudadanos de Pueblo, aun los niños, leyeran, aprendieran, participaran y cuidaran unos de otros. De modo que Matty estudiaba y se esforzaba todo lo posible.
Pero en ocasiones regresaba a sus antiguos hábitos de vida, cuando había sido un niño astuto y mentiroso para sobrevivir.

Fragmentos del libro "El mensajero" de Lois Lowry.

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