"El credo libertario descansa sobre un axioma central: de que ningún hombre o grupo de hombres puede tener el derecho de agredir a la persona o a la propiedad de cualquier otro. Esto puede ser llamado el “axioma de no agresión.” “Agresión” es definida como la iniciación del uso, o la amenaza, de violencia física contra la persona o propiedad de cualquier otro. Agresión es consecuentemente sinónimo de invasión.
Si ningún hombre
puede agredir a otro; si, en breve, todos tienen el derecho absoluto de
ser “libres” de agresión, entonces esto desde ya implica que el
libertario lucha firmemente por las que son generalmente conocidas como
“libertades civiles”: la libertad de expresión, de publicación, de
asamblea, y de participar en tales “crímenes sin víctimas” como la
pornografía, la desviación sexual y la prostitución (las cuales el
libertario no considera como “crímenes” en absoluto, ya que él define a
un “crimen” como la violenta invasión de la persona o propiedad de
otro). Además de esto, él considera a la conscripción(servicio militar)
como esclavitud en una escala masiva. Y ya que la guerra, especialmente
la guerra moderna, involucra la masacre en masa de civiles, el
libertario considera a tales conflictos como asesinatos en masa y,
consecuentemente, totalmente ilegítimos.
Todas estas posiciones son ahora consideradas “izquierdistas”, en la escala ideológica contemporánea. Por otra parte, ya que el libertario también se opone a la invasión de los derechos de propiedad privada, significa ello también que él, con la misma resolución, se opone a la interferencia gubernamental en derechos de propiedad o en la economía de mercado libre a través de controles, regulaciones, subsidios, o prohibiciones. Pues si cada individuo tiene el derecho a su propia propiedad, sin tener que sufrir una depredación agresiva, entonces él también tiene el derecho de regalar su propiedad (legado y herencia) y de intercambiarla por la propiedad de otros (contrato libre y economía de mercado libre), sin interferencias. El libertario favorece el derecho a la propiedad privada sin restricciones, y al intercambio libre, por lo tanto, a un sistema de “capitalismo laissez-faire.”
En la terminología actual, nuevamente, la posición libertaria con respecto a la propiedad y la economía sería llamada “extremadamente derechista.” Pero el libertario no ve ninguna inconsistencia en ser “izquierdista” en algunos temas y “derechista” en otros. Por el contrario, él ve a su propia posición como virtualmente la única consistente, consistente en nombre de la libertad de cada individuo. ¿Por qué cómo puede el izquierdista estar opuesto a la violencia de la guerra y al reclutamiento mientras al mismo tiempo apoya la violencia de la imposición de impuestos y al control gubernamental? ¿Y cómo puede el derechista pregonar al son de la trompeta, su devoción a la propiedad privada y a la libre empresa mientras al mismo tiempo está favoreciendo a la guerra, al reclutamiento y a la proscripción de actividades y prácticas no invasivas que él considera inmorales? ¿Y cómo puede el derechista favorecer un mercado libre mientras no ve nada improcedente en los vastos subsidios, distorsiones e ineficiencias improductivas que atañen al complejo industrial-militar?"
Murray Rothbard
Todas estas posiciones son ahora consideradas “izquierdistas”, en la escala ideológica contemporánea. Por otra parte, ya que el libertario también se opone a la invasión de los derechos de propiedad privada, significa ello también que él, con la misma resolución, se opone a la interferencia gubernamental en derechos de propiedad o en la economía de mercado libre a través de controles, regulaciones, subsidios, o prohibiciones. Pues si cada individuo tiene el derecho a su propia propiedad, sin tener que sufrir una depredación agresiva, entonces él también tiene el derecho de regalar su propiedad (legado y herencia) y de intercambiarla por la propiedad de otros (contrato libre y economía de mercado libre), sin interferencias. El libertario favorece el derecho a la propiedad privada sin restricciones, y al intercambio libre, por lo tanto, a un sistema de “capitalismo laissez-faire.”
En la terminología actual, nuevamente, la posición libertaria con respecto a la propiedad y la economía sería llamada “extremadamente derechista.” Pero el libertario no ve ninguna inconsistencia en ser “izquierdista” en algunos temas y “derechista” en otros. Por el contrario, él ve a su propia posición como virtualmente la única consistente, consistente en nombre de la libertad de cada individuo. ¿Por qué cómo puede el izquierdista estar opuesto a la violencia de la guerra y al reclutamiento mientras al mismo tiempo apoya la violencia de la imposición de impuestos y al control gubernamental? ¿Y cómo puede el derechista pregonar al son de la trompeta, su devoción a la propiedad privada y a la libre empresa mientras al mismo tiempo está favoreciendo a la guerra, al reclutamiento y a la proscripción de actividades y prácticas no invasivas que él considera inmorales? ¿Y cómo puede el derechista favorecer un mercado libre mientras no ve nada improcedente en los vastos subsidios, distorsiones e ineficiencias improductivas que atañen al complejo industrial-militar?"
Murray Rothbard
No hay comentarios.:
Publicar un comentario